Diario Perfil
Construcción
de una ciudad
Dirección:
Néstor Frenkel
Producción:
Sofía Mora
Origen:
Argentina (2007)
Calificación:
Excelente
Durante
la última dictadura militar (más precisamente, en 1978) se toma la decisión
de montar la represa de Salto Grande en Entre Ríos. Pero existía un pequeño
problema: la pequeña ciudad de Federación. La solución: construir una Nueva
Federación, mudar a los habitantes de la vieja y, de una vez por todas, inundar
el lugar. Menos de 30 años después, el director Néstor Frenkel decidió
visitar, entrevistar y recopilar material del archivo (tanto institucional como
personal) en Nueva Federación para dar forma al documental Construcción
de una ciudad. El resultado es una película compleja, que detrás de una
melodía casi circense que sirve de separador y conector de las decenas de
historias, muestra los conflictos inherentes a una tierra casi sin recuerdos (al
menos generados en su arquitectura de casas bajas y clasificadas en tres tipos
diferentes), que fue fundada por Jorge Rafael Videla y que, paradójicamente,
debe su bienestar económico al descubrimiento de aguas termales bajo su suelo.
Como dicen en Nueva Federación: “lo
que el agua se llevó, el agua lo devolvió”. Pero Frenkel no recurre a la voz
en off para establecer que no necesariamente lo que trajo turismo -que se pasea
en bata hasta dentro de la iglesia- haya secado y limpiado las suturas del
desarraigo. Lo que Frenkel utiliza, como casi nadie en el cine argentino, para
dejar entrever las contradicciones o polaridades inherentes a tamaña historia
es la capacidad que los mismos protagonistas y sus relatos poseen para dar
sentido y profundidad a la historia. Y lo hace recurriendo a entrevistas con
habitantes, donde fluyen varias contradicciones sea en forma de problema domésticos
como crisis vecinales o matrimoniales, o de pesares más grandes, ejemplificados
en quiebres de voz generados por la memoria de aquellos que no resistieron el
traslado. Por un lado, los que recuerdan y los que no, por otro, los descastados
(como el sujeto conocido como Perro Verde) y los que buscan crear negocios
constantemente (como el parque de diversiones, la obra de teatro que explota la
emoción ramplona o el monumento al mate). Si bien la presencia de Frenkel no es
transparente ni busca serla, como lo muestra sus preguntas desde detrás de cámara,
el director de Buscando a Reynols logra
que en Construcción de una ciudad la
nostalgia, la tristeza y la cotidianidad adquieran un tono tan leve y cómico
como sentido y único. De todo eso, y varias historias y personas más está
hecha la nueva (en todo sentido) y genial Construcción de una ciudad.